viernes, 16 de octubre de 2015

Pensar

Pensar


La palabra pensar es un término que se haya en estrecha vinculación con la actividad intelectual, en tanto, lo solemos emplear en nuestro idioma para expresar diversas cuestiones.

A la formación y al relacionamiento de diversas ideas que pasan por nuestra mente la denominamos como pensar. Tenemos que pensar cómo haremos para llegar.



También la palabra pensar implica la acción de examinar a través de nuestra razón alguna idea o comportamiento para luego de ello sí tomar una decisión o una resolución respecto del tema analizado. La acción de pensar casi siempre viene aparejada de la resolución de algún problema. Voy a pensar si acepto su propuesta laboral.

Por otra parte, la palabra pensar implica el disponer de una opinión respecto de un tema o bien la manifestación de la misma. Yo pienso que Carlos no tiene razón y no debemos avanzar en la reforma del estadio ya.

Otro uso habitual de la palabra permite expresar aquella situación de un individuo que tiene la intención de llevar a cabo alguna acción o proyecto. El año próximo tenemos pensado pasar las fiestas en Nueva York.



Asimismo, cuando una persona emplea su inteligencia y de ello resulta una idea sobresaliente o el método para concretar una actividad de modo más sencillo se expresa en términos de pensar. Juan pensó durante años cómo solucionar el problema de la falta de presión de agua y se le ocurrió una idea que le permitió solucionarlo.

En tanto, en el lenguaje coloquial es frecuente que mencionemos la palabra pensar cuando queremos indicar que hemos hecho algo de modo involuntario, es decir, sin la clara intención de hacerlo. Te pido disculpas, mi ansiedad no me dejó pensar que con mi conducta te estaba lastimando.

Cabe destacarse que la palabra que nos ocupa se halla en estrecha vinculación con otro concepto, el de pensamiento, que justamente refiere a la acción de pensar y su efecto.

El pensamiento es todo aquello que produce nuestra mente y que se hace realidad gracias al intelecto, esto incluye tanto a la actividad racional como a las imaginaciones






DEFINICIÓN DE
DECISIÓN
Del latín decisión, la decisión es una determinación o resolución que se toma sobre una determinada cosa. Por lo general la decisión supone un comienzo o poner fin a una situación; es decir, impone un cambio de estado.

La toma de decisiones se lleva a cabo en todos los aspectos de la vida y a todo momento. Desde que una persona se despierta y elige qué desayunar, pasando por la vestimenta, el medio de transporte, el almuerzo y muchísimas otras cosas, el sujeto debe decidir infinidad de veces por día. Por supuesto, algunas decisiones son más trascendentes que otras por sus repercusiones.
Además de todo lo expuesto hay que subrayar la existencia de lo que se conoce como Decisión de Rota. Este es un término que se emplea para referirse al conjunto de sentencias que establece el Tribunal de la Sacra Rota, de la ciudad de Roma. Este es el tribunal más importante de cuantos conforman a la Iglesia Católica y se encarga de abordar asuntos tales como las nulidades matrimoniales o las nulidades de ordenación sacerdotal.
Otros campos que también recurren al uso del término decisión son, por ejemplo, el boxeo o la informática. En el primer caso, se emplea dicha palabra para referirse al acuerdo o resultado que se adopta entre los jueces de la competición.
En el segundo ámbito, por su parte, cuando se habla de decisión se hace referencia al problema que requiere que los profesionales al cargo deban optar por una de las dos alternativas únicas que existen para resolverlo: el sí o el no.
En el ámbito de las empresas, la toma de decisiones suele apelar a metodologías cuantitativas (con estudios de mercado, estadísticas, etc.) para reducir el margen de error. No es lo mismo decidir el lanzamiento de un producto por intuición que hacerlo tras llevar a cabo una encuesta entre 5.000 consumidores.
En un sentido general, la toma de una decisión siempre requiere conocer el problema y comprenderlo para así poder solucionarlo o, al menos, decidir en consecuencia de la información procesada.
Asimismo no hay que pasar por alto que en el ámbito del séptimo arte existe una película que precisamente hace uso del término que nos ocupa y que se ha convertido en un referente mundial. Nos estamos refiriendo al film titulado: “La decisión de Sophie”. En el año 1982 fue cuando se llevó a cabo el estreno de aquel bajo la dirección de Alan J. Pakula.
Meryl Streep o Kevin Kline son dos de los actores que encabezan el reparto de dicho drama que gira en torno a un triángulo amoroso marcado por la crudeza del nazismo.


Definición de actuar
 Partiendo de la etimología de este vocablo se puede considerar como su primera definición la de hacer que algo se ponga en acción. Otras de sus acepciones son: la acción de producir una consecuencia sobre una persona u objeto; los actos que realiza un individuo y que son característicos de su naturaleza y de esto, se puede definir también como ejecutar y ejercer todo acto que sea consciente en libertad. También se puede utilizar en el sentido de comprender o conocer la verdad y también con referencia a percatarse de algo. Actuar En el ámbito del Derecho designa la acción de constituir autos o sea realizar el procedimiento judicial. Y la definición más popular que se refiere a componer y representar un personaje en una pieza teatral, cinematográfica, televisiva, etc. Sinónimos de actuar Obrar, ejecutar; proceder; desempeñarse; interpretar. Antónimos de actuar Inhibirse, abandonar, descansar, vaguear, abstenerse. Ejemplos de uso y frases “El comportamiento de este muchacho actúa sobre los demás compañeros de la escuela, generando indisciplina”. En este ejemplo, se usa con el sentido de alguien que actúa sobre otros. El verbo está conjugado. “Ha decidido actuar inmediatamente para evitar que las circunstancias se compliquen”. Aquí, se aplica a ponerse en acción. “Toda la crítica coincide en que el protagonista de la nueva película ha actuado maravillosamente”. Se refiere en este caso a la representación de un papel actoral. El verbo está conjugado. Actuar de buena fe Es un principio general del Derecho, que radica en el estado mental de honradez y convicción con referencia a lo exacto o verdadero de un hecho u opinión, asunto, etc. o de la exactitud de una conducta. Según este principio se exige una conducta recta y honesta de todos los que participen en un acto, contrato o proceso. Puede considerársela desde dos puntos de vista: Buena fe subjetiva: que es la creencia o la ignorancia de una conducta antijurídica, que legaliza o concede titularidad a la persona que actúa de buena fe; Buena fe objetiva: que es cuando se examina a través del comportamiento o conducta de una persona, demostrando el deber de no actuar dañando a los demás. Esto se aplica en todos los ámbitos públicos y privados, comerciales y personales, entonces puede decirse que cuando se actúa de buena fe se tiene la conciencia de haber hecho algo, con medios legítimos, con la mejor voluntad y sin intención de perjudicar a alguien. En el ámbito político se utiliza como sinónimo de rectitud y limpidez en el proceder de los funcionarios contraponiéndose al término corrupción. Actuar en consecuencia Este concepto está relacionado con la libertad de todo ser humano de elegir en todos los órdenes. En primer lugar, siendo coherente con lo que se piensa y quiere. Para esto también es primordial olvidarse del miedo para decidirse por lo que considere mejor y lo haga a uno mejor persona. Es atreverse a ver los condicionamientos del entorno familiar, social, cultural que tiende a organizarnos desde afuera lo que hay que hacer. Aquí, se trata de ser conscientes de la libertad que se tiene y utilizarla como un punto de partida de lo que irá aconteciendo; es animarse a ser el constructor de un futuro a partir de sí y no del afuera. Sin dudas, que para eso es fundamental apoyar esos sentimientos y pensamientos en valores y principios propios de todo ser humano, como el respeto por uno mismo y por los otros. Esto permite llegar a la acción por convicción y no por oposición o enfrentamiento.
El término actuar proviene del latín medieval. Tiene su origen en la palabra actus, actus sustantivo de efecto verbal que se deriva a su vez del supino actum del verbo ago, agis, agere, egi, actum cuyo significado es mover hacia adelante, conducir, poner en movimiento, avanzar; desempeñar; representar un papel en el teatro, acusar; vivir, entre otros. La raíz de este verbo proviene de la indoeuropea *ag- (conducir). Por tanto, puede señalarse que el concepto de este verbo es la acción de mover hacia adelante o avanzar.


viernes, 9 de octubre de 2015

LA AUTOESTIMA

LA AUTOESTIMA

La autoestima es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen, es la percepción evaluativa de nosotros mismos.1

La importancia de la autoestima estriba en que concierne a nuestro ser, a nuestra manera de ser y al sentido de nuestra valía personal. Por lo tanto, puede afectar a nuestra manera de estar, de actuar en el mundo y de relacionarnos con los demás. Nada en nuestra manera de pensar, de sentir, de decidir y de actuar escapa a la influencia de la autoestima.1

Abraham Maslow, en su jerarquía de las necesidades humanas, describe la necesidad de aprecio, que se divide en dos aspectos, el aprecio que se tiene uno mismo (amor propio, confianza, pericia, suficiencia, etc.), y el respeto y estimación que se recibe de otras personas (reconocimiento, aceptación, etc.). 2 La expresión de aprecio más sana según Maslow es la que se manifiesta «en el respeto que le merecemos a otros, más que el renombre, la celebridad y la adulación».3

Carl Rogers, máximo exponente de la psicología humanista, expuso que la raíz de los problemas de muchas personas es que se desprecian y se consideran seres sin valor e indignos de ser amados; de ahí la importancia que le concedía a la aceptación incondicional del cliente.1 En efecto, el concepto de autoestima se aborda desde entonces en la escuela humanista como un derecho inalienable de toda persona, sintetizado en el siguiente «axioma»:

La capacidad de desarrollar una confianza y un respeto saludables por uno mismo es propia de la naturaleza de los seres humanos, ya que el solo hecho de poder pensar constituye la base de su suficiencia, y el único hecho de estar vivos es la base de su derecho a esforzarse por conseguir felicidad. Así pues, el estado natural del ser humano debería corresponder a una autoestima alta. Sin embargo, la realidad es que existen muchas personas que, lo reconozcan o no, lo admitan o no, tienen un nivel de autoestima inferior al teóricamente natural.6

Ello se debe a que, a lo largo del desarrollo, y a lo largo de la vida en sí, las personas tienden a apartarse de la autoconceptualización [y conceptualización] positivas, o bien a no acercarse nunca a ellas; los motivos por los que esto ocurre son diversos, y pueden encontrarse en la influencia negativa de otras personas, en un autocastigo por haber faltado a los valores propios [o a los valores de su grupo social], o en un déficit de comprensión o de compasión por las acciones que uno realiza6 [y, por extensión, de las acciones que realizan los demás].

La autoestima es un concepto gradual. En virtud de ello, las personas pueden presentar en esencia uno de tres estados:

Tener una autoestima alta equivale a sentirse confiadamente apto para la vida, o, usando los términos de la definición inicial, sentirse capaz y valioso; o sentirse aceptado como persona.6
Tener una autoestima baja es cuando la persona no se siente en disposición para la vida; sentirse equivocado como persona.6
Tener un término medio de autoestima es oscilar entre los dos estados anteriores, es decir, sentirse apto e inútil, acertado y equivocado como persona, y manifestar estas incongruencias en la conducta —actuar, unas veces, con sensatez, otras, con irreflexión—-, reforzando, así, la inseguridad.6

En la práctica, y según la experiencia de Nathaniel Branden, todas las personas son capaces de desarrollar la autoestima positiva, al tiempo que nadie presenta una autoestima totalmente sin desarrollar. Cuanto más flexible es la persona, tanto mejor resiste todo aquello que, de otra forma, la haría caer en la derrota o la desesperación.6

EL NOVIAZGO

El noviazgo

El noviazgo es una relación amorosa mantenida entre dos personas con o sin la intención de casarse,1 es un proceso por el cual dos personas desarrollan una asociación íntima más allá de la mera amistad. Las personas que mantienen un noviazgo se llaman novios/as.
Para describir las relaciones de pareja actuales, Luis Miguel Lazo López, identifica dos modelos, uno que llama tradicional, relacionado con el amor romántico, la fidelidad, la lealtad, el compromiso y el noviazgo y otro que llama liberador, relacionado con relaciones temporales, casuales y centradas en la búsqueda del placer donde prima la autonomía y la ruptura del orden tradicional. Dado que, según Anthony Giddens, la vida moderna presenta continuidades y discontinuidades, la continuidad hace posible la coexistencia de ambos modelos en el imaginario de los jóvenes, aunque, en el mencionado estudio, situado en un ciudad de más de 300 mil habitantes, el autor detecta que el discurso liberador es hegemónico.9

Cantidad de relaciones: la mayoría de los entrevistados ha tenido por lo menos una relación en noviazgo, las cuales han durado de 10 meses a más de 4 años. Algunos no ha tenido ninguna y otros más de 10.
Intensidad. Algunos se refieren a sus relaciones en buenos términos con añoranza y ensueño, otros, en cambio, las valoran como desastrosas, tempestuosas cargadas de celos, de sentimientos posesivos y de las cuales siguen dolidos.
Duración: Se registraron relaciones de noviazgo de corta duración, de apenas un par de semanas o meses hasta relaciones de 4 o 5 años. Hay casos en que se combinaban relaciones breves con extensas de manera consecutiva o simultánea.
Formalidad: Hay relaciones de pareja llamadas «serias» o «formales», para lo cual es necesario expresar una especie de pacto de exclusividad y continuidad y que la relación sea pública, especialmente frente a las familias. Por otro lado, existen relaciones de amistad o informales relacionadas con la sexualidad o el contacto físico. Muchos valoran fuertemente las relaciones formales. En cuanto a las relaciones informales, para unos parecieran ser más atractivas, mientras que otros no las descartan.
Finalidad: Algunos buscan pareja para pasarlo bien, por el bienestar y la satisfacción que les brinda e incluso para evitar el aburrimiento. Esta finalidad ha sido muy criticada, pero es la que más se practica. La finalidad de otros es que se trate de una preparación para el matrimonio.
Sexualidad: Hay algunos que ven el sexo como importante en la pareja. Otros ven bien la práctica de relaciones sexuales pero con reservas, como las que tiene que ver con el cuidado ante las enfermedades de trasmisión sexual embarazo, o bien, siempre y cuando haya amor de por medio. Y otros que el noviazgo ha de ser casto para la preparación al matrimonio, ya que es un periodo de prueba.


ASERTIVIDAD

ASERTIVIDAD

Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la pasividad que consiste en permitir que terceros decidan por nosotros, o pasen por alto nuestras ideas, por otro lado tenemos la agresividad que se presenta cuando no somos capaces de ser objetivos y respetar las ideas de los demás. Suele definirse como un comportamiento comunicacional en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos. Es también una forma de expresión consciente, congruente, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia. Contar con un criterio propio dentro de la sociedad es indispensable para comunicarnos de una mejor manera

El término Asertividad no forma parte del diccionario de la Real Academia Española (RAE), sin embargo, aparece el adjetivo “asertivo” como sinónimo de afirmativo. La palabra asertivo, de aserto, proviene del latín asertos y quiere decir 'afirmación de la certeza de una cosa'; de ahí puede deducirse que una persona asertiva es aquella que afirma con certeza. La asertividad es un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás; tiene como premisa fundamental que toda persona posee derechos básicos o derechos asertivos. En la década de 1940 Andrew Saltar definió la asertividad como un rasgo de personalidad y pensó que algunas personas la poseían y otras no. La definieron como “la expresión de los derechos y sentimientos personales”, y hallaron que casi todo el mundo podía ser asertivo en algunas situaciones y absolutamente ineficaz en otras, también se descubrió que la Asertividad tiene que ver con el grado de madurez de cada individuo; así como de los factores emocionales e intrínsecos de la personalidad, las personas cuya autoestima es elevada tienden a desarrollar un mayor grado de asertividad. Las diferencias entre las personas asertivas y las que no desarrollan ésta habilidad radica en la falta de carácter, así como de ideologías, falta de confianza en sus habilidades o bien, que carezca de objetivos claros al comunicarse.

Por lo tanto la conducta asertiva se puede entrenar y de esta manera aumentar el número de situaciones en las que vamos a tener una respuesta asertiva y disminuir al máximo las respuestas que nos provoquen decaimiento u hostilidad.1

Varios autores sostienen que la asertividad tiene una relación directa con la autoestima. Las personas que no se consideran valiosas habitualmente optan por no defender sus derechos de forma activa, lo que crea un círculo vicioso al volver a minar su autoestima cuando sus derechos no son respetados.

En este caso se puede dar una respuesta distinta según el impulsor interno: agresividad cuando el foco de atención está excesivamente puesto en las necesidades de uno mismo y sumisión cuando se desea complacer a los demás.

Otros motivos del déficit de asertividad serían la influencia de ciertos estereotipos sociales y laborales. En algunas culturas u organizaciones muy jerarquizadas se establece la sumisión como la conducta aceptada en determinados roles y géneros.

El estado emocional también influye en la respuesta que se pueda dar en un momento concreto. Una alta carga de estrés puede provocar una conducta excesivamente agresiva o pasiva, generando en ocasiones mayor ansiedad debido al rechazo que la propia respuesta provoca en los demás.

Hasta el momento no se ha hallado una causa innata relacionada con la asertividad, si bien hay ciertos factores genéticos que podrían jugar un papel en el desarrollo de la timidez y, en consecuencia, el déficit de asertividad.

ASERTIDAD

ASERTIDAD

Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la pasividad que consiste en permitir que terceros decidan por nosotros, o pasen por alto nuestras ideas, por otro lado tenemos la agresividad que se presenta cuando no somos capaces de ser objetivos y respetar las ideas de los demás. Suele definirse como un comportamiento comunicacional en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos. Es también una forma de expresión consciente, congruente, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia. Contar con un criterio propio dentro de la sociedad es indispensable para comunicarnos de una mejor manera

El término Asertividad no forma parte del diccionario de la Real Academia Española (RAE), sin embargo, aparece el adjetivo “asertivo” como sinónimo de afirmativo. La palabra asertivo, de aserto, proviene del latín assertus y quiere decir 'afirmación de la certeza de una cosa'; de ahí puede deducirse que una persona asertiva es aquella que afirma con certeza. La asertividad es un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás; tiene como premisa fundamental que toda persona posee derechos básicos o derechos asertivos. En la década de 1940 Andrew Salter definió la asertividad como un rasgo de personalidad y pensó que algunas personas la poseían y otras no. La definieron como “la expresión de los derechos y sentimientos personales”, y hallaron que casi todo el mundo podía ser asertivo en algunas situaciones y absolutamente ineficaz en otras, también se descubrió que la Asertividad tiene que ver con el grado de madurez de cada individuo; así como de los factores emocionales e intrínsecos de la personalidad, las personas cuya autoestima es elevada tienden a desarrollar un mayor grado de asertividad. Las diferencias entre las personas asertivas y las que no desarrollan ésta habilidad radica en la falta de carácter, así como de ideologías, falta de confianza en sus habilidades o bien, que carezca de objetivos claros al comunicarse.

Por lo tanto la conducta asertiva se puede entrenar y de esta manera aumentar el número de situaciones en las que vamos a tener una respuesta asertiva y disminuir al máximo las respuestas que nos provoquen decaimiento u hostilidad.1

Varios autores sostienen que la asertividad tiene una relación directa con la autoestima. Las personas que no se consideran valiosas habitualmente optan por no defender sus derechos de forma activa, lo que crea un círculo vicioso al volver a minar su autoestima cuando sus derechos no son respetados.

En este caso se puede dar una respuesta distinta según el impulsor interno: agresividad cuando el foco de atención está excesivamente puesto en las necesidades de uno mismo y sumisión cuando se desea complacer a los demás.

Otros motivos del déficit de asertividad serían la influencia de ciertos estereotipos sociales y laborales. En algunas culturas u organizaciones muy jerarquizadas se establece la sumisión como la conducta aceptada en determinados roles y géneros.

El estado emocional también influye en la respuesta que se pueda dar en un momento concreto. Una alta carga de estrés puede provocar una conducta excesivamente agresiva o pasiva, generando en ocasiones mayor ansiedad debido al rechazo que la propia respuesta provoca en los demás.


Hasta el momento no se ha hallado una causa innata relacionada con la asertividad, si bien hay ciertos factores genéticos que podrían jugar un papel en el desarrollo de la timidez y, en consecuencia, el déficit de asertividad.

lunes, 5 de octubre de 2015

Métodos anticocptivos

Métodos anticocptivos


Un método anticonceptivo es «cualquier acto, dispositivo o medicación para impedir una concepción o un embarazo viable».1 También es llamado anticoncepción o contracepción. Se usa en vistas del control de la natalidad.2 La planificación, provisión y uso de métodos anticonceptivos es llamado planificación familiar.3 4 Los métodos anticonceptivos se han utilizado desde tiempos antiguos, pero aquellos eficaces y seguros no estuvieron disponibles hasta el siglo XX.5 Algunas culturas restringen o desalientan el acceso al control de la natalidad, ya que consideran que es moral, religiosa o políticamente indeseable.5

Los métodos más eficaces son la esterilización por medio de la vasectomía en varones y la ligadura de trompas en mujeres, los dispositivos intrauterinos (DIU) y los anticonceptivos subdérmicos. Le siguen un número de anticonceptivos hormonales como las píldoras orales, parches, anillos vaginales y las inyecciones. Los métodos menos eficaces incluyen barreras tales como condones, diafragmas y esponja anticonceptiva y los métodos de conocimiento de la fertilidad. Los métodos menos eficaces son los espermicidas y el retiro del varón antes de la eyaculación. La esterilización, si bien es muy eficaz, no suele ser reversible; todos los demás métodos son reversibles, la mayoría inmediatamente después de interrumpirlos.6 El sexo seguro, tales como el uso de condones masculinos o femeninos, también puede ayudar a prevenir infecciones de transmisión sexual.7 8 Los anticonceptivos de emergencia pueden prevenir el embarazo en los primeros días después de sexo sin protección. Algunos consideran la abstinencia sexual como método de control de la natalidad, pero la educación sexual únicamente de abstinencia puede aumentar los embarazos de adolescentes cuando se ofrece sin educación anticonceptiva debido a su incumplimiento.9 10


Alrededor de 222 millones de mujeres que quieren evitar el embarazo de países en desarrollo no están usando un método anticonceptivo moderno.14 15 El control de la natalidad en los países en desarrollo ha disminuido el número de muertes maternas en un 40 % (alrededor de 270 000 muertes prevenidas en 2008) y podría prevenir el 70 % si se alcanzara toda la demanda.16 17 Al alargar el tiempo entre embarazos, puede mejorar los resultados de parto de las mujeres adultas y la supervivencia de sus hijos.16 En el mundo en desarrollo los ingresos, activos y peso de las mujeres y la escolaridad y salud de sus hijos todos mejoran con un mayor acceso al control de la natalidad.18 Este aumenta el crecimiento económico debido a un menor número de hijos a cargo, aumento de la participación femenina en la fuerza laboral y un menor consumo de los escasos recursos


Un método anticonceptivo es «cualquier acto, dispositivo o medicación para impedir una concepción o un embarazo viable».1 También es llamado anticoncepción o contracepción. Se usa en vistas del control de la natalidad.2 La planificación, provisión y uso de métodos anticonceptivos es llamado planificación familiar.3 4 Los métodos anticonceptivos se han utilizado desde tiempos antiguos, pero aquellos eficaces y seguros no estuvieron disponibles hasta el siglo XX.5 Algunas culturas restringen o desalientan el acceso al control de la natalidad, ya que consideran que es moral, religiosa o políticamente indeseable.5

Los métodos más eficaces son la esterilización por medio de la vasectomía en varones y la ligadura de trompas en mujeres, los dispositivos intrauterinos (DIU) y los anticonceptivos subdérmicos. Le siguen un número de anticonceptivos hormonales como las píldoras orales, parches, anillos vaginales y las inyecciones. Los métodos menos eficaces incluyen barreras tales como condones, diafragmas y esponja anticonceptiva y los métodos de conocimiento de la fertilidad. Los métodos menos eficaces son los espermicidas y el retiro del varón antes de la eyaculación. La esterilización, si bien es muy eficaz, no suele ser reversible; todos los demás métodos son reversibles, la mayoría inmediatamente después de interrumpirlos.6 El sexo seguro, tales como el uso de condones masculinos o femeninos, también puede ayudar a prevenir infecciones de transmisión sexual.7 8 Los anticonceptivos de emergencia pueden prevenir el embarazo en los primeros días después de sexo sin protección. Algunos consideran la abstinencia sexual como método de control de la natalidad, pero la educación sexual únicamente de abstinencia puede aumentar los embarazos de adolescentes cuando se ofrece sin educación anticonceptiva debido a su incumplimiento.9 10



Alrededor de 222 millones de mujeres que quieren evitar el embarazo de países en desarrollo no están usando un método anticonceptivo moderno.14 15 El control de la natalidad en los países en desarrollo ha disminuido el número de muertes maternas en un 40 % (alrededor de 270 000 muertes prevenidas en 2008) y podría prevenir el 70 % si se alcanzara toda la demanda.16 17 Al alargar el tiempo entre embarazos, puede mejorar los resultados de parto de las mujeres adultas y la supervivencia de sus hijos.16 En el mundo en desarrollo los ingresos, activos y peso de las mujeres y la escolaridad y salud de sus hijos todos mejoran con un mayor acceso al control de la natalidad.18 Este aumenta el crecimiento económico debido a un menor número de hijos a cargo, aumento de la participación femenina en la fuerza laboral y un menor consumo de los escasos recursos

jueves, 1 de octubre de 2015

Los valores

Los valores

Un valor es una cualidad de un sujeto u objeto. Los valores son agregados a las características físicas o psicológicas, tangibles del objeto; es decir, son atribuidos al objeto por un individuo o un grupo social, modificando -a partir de esa atribución- su comportamiento y actitudes hacia el objeto en cuestión. El valor es una cualidad que confiere a las cosas, hechos o personas una estimación, ya sea negativa o positiva.

Se puede decir que la existencia de un valor es el resultado de la interpretación que hace el sujeto de la utilidad, deseo, importancia, interés, belleza del objeto. Es decir, la valía del objeto es en cierta medida, atribuida por el sujeto, en acuerdo a sus propios criterios e interpretación, producto de un aprendizaje, de una experiencia, la existencia de un ideal incluso de la noción de un orden natural que trasciende al sujeto en todo su ámbito. "Puesto que los valores no son cosas, ni elementos de las cosas, entonces los valores son impresiones subjetivas de agrado o desagrado, que las cosas nos producen a nosotros y que nosotros proyectamos sobre las cosas. Se ha acudido entonces al mecanismo de la proyección sentimental; se ha acudido al mecanismo de una objetivación, y se ha dicho: esas impresiones gratas o ingratas, que las cosas nos producen, nosotros las arrancamos de nuestro yo subjetivo y las proyectamos y objetivamos en las cosas mismas y decimos que las cosas mismas son buenas o malas, o santas o profanas".(García Morente, 1992)

Alternativa
En el lenguaje corriente y dentro de la teoría de la decisión, una alternativa es una de al menos dos cosas (objetos abstractos o reales) o acciones que pueden ser elegidas o tomadas en alguna circunstancia.

ventajas
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deventajas
poder definir por sí misma quiénes serán sus propios miembros o no. La desventaja de la cooptación es que, debido a la inercia propia de las instituciones

posibilidades


R41- Riesgo de lesiones oculares graves. R42- Posibilidad de sensibilización por inhalación. R43- Posibilidad de sensibilización en contacto con la piel